Ignacio Quemada Sáenz DISCÍPULO DE Rafael Moneo, este arquitecto ha creado una instalación moderna con las cualidades espaciales y ambientales de las bodegas más tradicionales en la que destaca la sintonía entre arquitectura e ingeniería. Este trabajo (45,000 m2) ha recibido, entre otros, el Premio Internacional "Best of" de Arquitectura, concedido por la Red Grandes Capitales del Vino. Situado en un altiplano sobre el valle del Ebro, con vistas panorámicas en todas direcciones, es un ejemplo de cuidada integración en el paisaje y de arquitectura multidisciplinar. La bodega, que apelando a la transgresión de escala sugiere "una atmósfera serena y horizontal", está basada en un diseño subterráneo realizado para evitar el impacto visual "sólo emerge la sede social" y puede albergar seis millones de botellas de vino y más de 70,000 barricas de roble en 44,000 m2 de bodega subterránea que se incrusta en el cerro, a la manera de una obra de land art.