Iñaki Aspiazu Iza  complejo de Bodegas Baigorri se desarrolla, en su mayor parte, bajo la superficie, integrándose con el entorno e insinuándose tan sólo en el exterior mediante una caja de cristal, completamente vacía, que acoge a los visitantes, sumergiéndoles en un espacio singular entre el paisaje circunstante cubierto de cepas y la gran bodega creada en el terreno. Aspiazu ha realizado un proyecto pionero con una bodega en donde la arquitectura es casi tan importante como el vino, y que cuestiona los principios y sistemas de elaboración tomando la gravedad como aliado principal, evitando la utilización de bombas, tolvas, maquinaria en general, etcétera, en donde la uva pueda salir dañada. Su propuesta señala que la arquitectura no tiene tan sólo un propósito estético, sino que asume un protagonismo en el proceso de producción vitivinícola.