Santiago Calatrava EL ARQUITECTO VALENCIANO, otro rey de las formas, ha dado vida a unas llamativas colinas metálicas de peculiar geometría que se integran armoniosamente al ondulado paisaje de la zona. Superficies cóncavas y convexas juegan con los materiales, aluminio natural y madera laminada en el espectacular edificio de 80,000 m2 de construcción, plantado en el corazón de la Rioja alavesa en el que se constata la mirada absolutamente escultórica de Calatrava. Estructuralmente, la bodega se basa en dos muros de concreto armado, separados por un espacio de 26 m y revestidos exteriormente por lamas de madera. La cubierta es el elemento fundamental en la concepción del proyecto, vestida de abeto escandinavo y aluminio natural. El edificio se refleja en un estanque cercano, bordeado con una viga recubierta de trencadís (azulejo partido), un recurso muy utilizado por Antoni Gaudí y retomado en varias obras de Calatrava.