Una característica que presentan algunos vinos es el aroma de tabaco. Se pueden dar diversos aromas distintos de este tipo en función del tipo de vino. Los amontillados suelen dar toques de tabaco negro, mientras que algunos vinos blancos de crianza presentan notas de tabaco rubio.

 

El olor de tabaco siempre aporta a los vinos unos matices aromáticos muy agradables e interesantes, tabaco de pipa, tabaco inglés, negro, rubio, etc. Si un vino de una gran añada ha sido bien criado y proviene de uvas que son distinguidas por olores varietales muy vegetales, cabernet saugvinon y merlot, una de las características que este vino presentará será un increíble perfume de tabaco.

Poco tiene que ver el aroma de un cigarrillo con el aroma a tabaco en un vino, éste último es noble y agradable. Los expertos perfumistas indican que el aroma a tabaco es un aroma exquisito, llegando a utilizarse incluso en la elaboración de algunos perfumes masculinos. Uno de los matices que se pueden apreciar en los vinos dulces o muy evolucionados en su crianza, es el aroma del tabaco rubio o tabaco inglés. La pregunta sería, sabés cuál es el aroma a tabaco?, para quien no lo conoce, diremos que este olor se desarrolla cuando las hojas de tabaco son sometidas al secado, dejándolas madurar lentamente.

Las hojas experimentan una fermentación y fruto de ella aparece el aroma, además, fruto de la oxidación, la nicotina que presenta el tabaco se reduce con lo que el aroma es especialmente característico. Para todo aquel que se inicia en el mundo de la enología, recomendamos hacer un curso de cata y una introducción en el mundo enológico a través de todos sus sentidos, se aprende muchísimo sobre aspectos del vino que no te hubieras imaginado.