Por Cristi Espinar. Marketiza. A falta de un mes para que demos por finalizado el año y en pleno pistoletazo de salida de la euforia navideña, podemos ir valorando todo lo que ha pasado este 2009 en el sector del vino español.

El año empezó bastante movidito, marcado por una ya reconocida crisis económica que afectaba a todos los sectores, incluido el frágil sector del vino. Esto, unido a la entrada en vigor de la nueva normativa de la OCM que ofrecía subvenciones para el arranque de aquellos viñedos menos competitivos. Afecta principalmente a Castilla La Mancha, modificando el sistema de ayudas para el mosto, entre otras cosas. También en este año aparecen nuevas normativas que van a modificar el etiquetado del vino, en cuanto a contenido y denominación, se lleva a cabo una regulación de prácticas enológicas, y por si fuera poco, entra en vigor el código de autorregulación del vino en materia publicitaria y comercial.

Todo esto está afectando a multitud de agentes que operan en el sector, o están vinculados con el mismo, que quizás no sean conscientes de que estamos ante un mercado en proceso de cambio.

Cambios que afectan al modo tradicional y aprendido de trabajo, a la producción de vino, a su imagen, a la comercialización del producto, a las pautas de consumo y en definitiva, a todo el modelo de negocio que se mueve en un entorno cada vez más competitivo.

Sabemos que son momentos difíciles para cambios, teniendo en cuenta que adaptarse a ellos requiere, normalmente, de importantes inversiones en un momento donde la liquidez brilla por su ausencia. Pero hay que ?renovarse o morir?, y si el entorno de mercado cambia, las empresas que operan en el mismo tendrán que hacerlo también.

¿Qué está pasando últimamente?
Los últimos datos publicados por el Observatorio Español del Mercado del Vino, hasta el mes de septiembre de 2009, arrojan los siguientes resultados:

* Cae un 11% el consumo de vino en los hogares españoles y un 5,8% las ventas en el canal alimentación, con respecto al mismo periodo del año anterior. Esto se debe principalmente a la caída en el consumo de vinos de mesa.

* El consumo de vinos con Denominación de Origen (DO) crece un 2,9% en términos de volumen en el periodo analizado, y se mantiene en valor hasta 316,63 millones de euros. Este aumento se atribuye a la bajada de precios de un 2,6% que han experimentado en el último año, situándose en 3,47 ?/litro que es un precio asequible para un vino con DO.

* Por otro lado, sube el consumo de bebidas como sangrías y tintos de verano: un 47,7% el consumo en el hogar y un 32,4% en el canal alimentación.
Observamos como la demanda de vinos en España está cambiando, tanto en lo referente a la cantidad como a la calidad. Podemos afirmar que se debe a la crisis económica y en parte a la dureza de la nueva normativa de tráfico, que ha cambiado los hábitos de consumo de alcohol.
La tendencia es a beber cada vez menos vino, dentro y fuera de casa. Y según el Observatorio, el aumento en el consumo de vino con DO se debe a que estos han mantenido su precio en los últimos años. Alternativa poco rentable para el sector que cada vez soporte mayores costes de estructura.

Por el lado de la oferta, si hablamos con pequeñas y grandes marcas bodegueras de nuestro país, nos dirán que están en un momento difícil. Muchas de ellas han acumulado ya considerables pérdidas que afectan a su estructura financiera y como no, a su competitividad. La contracción en el consumo nacional y la disminución en las exportaciones, esto último debido principalmente al tipo cambio dólar frente al euro que hace que comprar vino español sea más caro, está convirtiendo ésta en una situación insostenible por mucho tiempo.

Como vemos el panorama no es nada halagüeño, pero tenemos muchas razones para no abandonar en el empeño. España es uno de los mayores productores de vino. Gozamos de un reconocido prestigio mundial en cuanto a la calidad y variedad de nuestros caldos. En el área gastronómica tenemos importantes figuras que son conocidas en todo el mundo.

¿Qué mejor carta de presentación podríamos tener? Tenemos un potencial de mercado aún por explotar, vamos a aprovecharlo.

Por lo tanto, este es el momento para que todo el sector del vino realice una gran apuesta:
- por la innovación tecnológica, en todos los ámbitos, investigación, procesos y estructura.
- por la especialización y profesionalización de los departamentos dentro de las empresas bodegueras.
- por nuevas formas de promoción, comunicación y comercialización.
- por la diversificación de productos y de mercados.
- por conocer en todo momento quién es el consumidor, actual y potencial.

En definitiva, por potenciar la cultura del vino español en un entorno de consumo responsable y moderado.

Todo ello nos ayudará a obtener vinos rentables y de mayor calidad, a tener una imagen de marca consolidada y conseguir ser competentes en un entorno global de mercado.

En próximos artículos hablaré de todos estos temas, comentaré acciones novedosas de promoción, tendencias futuras del mercado, características del consumidor, todo aquello que afecta al mundo del vino.

Bienvenidos a todos a esta nueva etapa de Marketiza. Es un placer estar en contacto con todos vosotros en esta, a partir de ahora, nuestra sección.

Hasta pronto,
Cristi Espinar
Marketiza