Nació el 13 de marzo de 1946 en Madrid. Licenciado en Ingeniería Industrial. En 1984, se incorporó al grupo Construcciones y Contratas para gestionar la cementera Portland. Impulsor de las Torres de Kio de Madrid, fue presidente y gerente general de YPF el 1 de julio de 1999. Pero, ¿Qué tiene que ver un hombre de negocios con el mundo del vino? La respuesta se llama Finca Vallegarcía, y llega de la mano del prestigioso Ignacio de Miguel.

 

¿Qué sintió la primera vez que bebió su vino?
Una emoción indescriptible; es el resultado de muchos años de esfuerzos, ilusiones, dudas y amenazas.

¿Por qué se metió a bodeguero?
Por afición al vino, por mi espí­ritu emprendedor y para darle mayor contenido a una finca que tengo desde hace ya muchos años en los Montes de Toledo.

Viticultor y empresario a la vez. ¿Cómo se lleva?
La viticultura y la elaboración de vinos es una actividad empresarial como otra cualquiera, aunque mucho más ilusionante y algunas bodegas son grandes empresas. Piense, sin salir de nuestro paí­s, en Freixenet, Torres, Riscal, Cune, etcétera, ¡sin hablar de Vega-Sicilia!

¿Le divierte o le apasiona?
Me apasiona. Como toda pasión tiene sus altos y bajos, pero la afición a la viña y a la elaboración de vino trasciende de la mera diversión.

¿Cuál es la mejor botella que ha descorchado y que más le ha impactado?
Quizás un Pichon Longueville Comtesse de Lalande de 1982 en mágnum, pero también otros grandes vinos que he tenido la fortuna de poder beber. Algunos raros o muy viejos. Me acuerdo de un Lafite- Rothschild de 1911, que bebí­ en la bodega de Pauillac y que aún estaba buení­simo.

Y usted, cuando encuentra un buen vino, ¿con quién lo comparte?
Con mi mujer, con mis hijos y con mis amigos, y alguna vez, desgraciadamente, con algún enemigo.

Vallegarcí­a se llama la finca donde tiene su bodega. ¿Cuánto tiempo pasa allí­?
Menos de lo que desearí­a. Acabé la casa justo cuando accedí­ a la presidencia de Repsol y durante más de ocho años he ido muy poco. Ahora voy más, pero como me he complicado otra vez la vida, no consigo ir más que los fines de semana.

¿Cuánto cuesta el vino más caro de su colección privada?
Hay muy buenos "€˜websites"€™ donde poder comprar y consultar el precio actual de los vinos.El otro dí­a, visitando este último, comprendí­ que hoy no podrí­a comprar alguno de los vinos que tengo en mi bodega. Los precios de las grandes añadas de los grandes vinos están por las nubes.

Hábleme de sus hobbies.
La cerámica china, el arte contemporáneo, la arquitectura, la música y en especial la ópera, el esquí­, los ensayos más que las novelas, la fotografí­a, el bodegón español, el mueble francés, la gastronomí­a, la caza mayor, la navegación y algunos más; como ve para retirarme y no aburrirme.

Dí­game un dí­a normal en su vida.
Viajo mucho, por lo que no tengo rutina...