Aceite de oliva virgen El aceite de oliva virgen tiene efectos protectores. "En los últimos años se han efectuado diversos estudios en España, Grecia e Italia en los que se concluye que existe una reducción del 25 % en el riesgo de padecer cáncer de mama cuando se comparan mujeres que consumen grandes cantidades de aceite de oliva virgen con aquellas que consumen otro tipo de aceite o grasa", según este experto jienense. Un estudio elaborado por cientí­ficos españoles en el Instituto de Investigación para la Salud Northwestern, de Chicago, ha encontrado que el aceite de oliva virgen puede contribuir en la prevención y tratamiento del cáncer de mama, gracias a su componente mayoritario, el ácido oleico. La ingesta de ácido oleico reduce hasta un 46% la expresión de uno de los oncogenes asociados a los tumores más agresivos de mama, el Her-2/neu. Altos niveles de este oncogen están presentes en 20-30% de las pacientes, y se asocia a tumores con mal pronóstico. El ácido oleico, además, aumentó la eficacia del trastuzumab, un fármaco antitumoral. También se investiga el efecto protector de la soja, afirma el doctor Sánchez Rovira. La baja tasa de incidencia de cáncer de mama en la población asiática es atribuida en parte al consumo de soja, cuyos fitoestrógenos parecen proteger frente a los tumores relacionados con las hormonas, como el de mama. Otro alimento cuyos fitoestrógenos han probado favorecer el equilibrio hormonal y reducir el riesgo de cáncer de mama es el aceite de lino. "Su fibra captura aquellos estrógenos no útiles y los elimina ví­a intestinal evitando que se acumulen en la mama. También el hecho de ser rico en omega 3 ayuda a combatir el exceso de prostaglandinas del tipo 2, que son fuertemente inflamatorias, con gran capacidad de acumulación en los conductos mamarios y, por tanto, consideradas como cofactores en los procesos neoplásicos de mama", señala.