Que las mujeres tienen un vocabulario más rico que los hombres no lo decimos nosotros, está científicamente contrastado. Si además, la mujer es enólogo su repertorio es digno de mencionar. Este artículo te muestra 20 adjetivos para piropear o criticar un vino usando jerga típica del mundillo del vino (aterciopelado, armónico, decrépito, enverado, herbáceo, etc). Como bien sabes, a veces, para saber de algo no basta con serlo, también hay que parecerlo. A practicar!
  • Aterciopelado: vino elegante, sutil y suave al paladar.
  • Áspero: vino rico en taninos, es decir, que se "agarra" al paladar.
  • Armónico: vino muy bien equilibrado y persistente después de la cata.
  • Ardiente: es un vino que normalmente tiene exceso de alcohol o está desequilibrado, y nos proporciona una sensación de calor en el paladar.
  • Amoscatelado: son los que tienen aromas de moscatel.
  • Decrepito: son los vinos altamente desequilibrados, bien por mala conservación o por ser muy viejos.
  • Duro: vino muy ácido y muy astringente a la vez.
  • Capa: se llama así, de modo coloquial, a la cantidad de color que tiene un vino tinto.
  • Cabezón: se llaman así a los vinos de baja calidad, desequilibrados y con alto contenido en alcohol.
  • Enverado: es el vino procedente de uvas, que por las condiciones climáticas de la zona no madura correctamente.
  • Generoso: son vinos elaborados en determinadas zonas, con prácticas enológicas especiales como la adición de alcohol.
  • Herbáceo: aroma que tienen algunos vinos, que puede ser debido a uvas poco maduras o exceso de prensado con la consiguiente rotura del raspón.
  • Lágrimas: especie de gotas que caen en el interior de la copa después de agitar el vino. Cuanto más aparezcan, mayor contenido en alcohol y glicerina tendrá el vino.
  • Vino con Nariz: se llaman así a los vinos con gran cantidad y calidad de aromas.
  • Oloroso: vino de 18-20º de alcohol, muy aromático, de color oscuro. Puede ser seco o abocado y se produce en la zona de Jerez.