Las doce uvas es una tradición española de origen francés que fue introducida en España por la aristocracia madrileña que pasaba sus vacaciones en zonas como Biarritz y Paris. Se inicia en la nochevieja de 1895, cuando el Presidente del Consejo de Ministros despidió el año de con uvas y champagne.

La tradición de las 12 uvas consiste en comerse una uva con cada una de las campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre (nochevieja). 

El lugar tradicional de las 12 campanadas en España es la Puerta del Sol (Madrid), donde se encuentra el conocido reloj de la Casa de Correos.

LA TRADICION de tomar las 12 uvas el 31 de diciembre se remonta a principios del siglo XX, cuando en el año 1909, un grupo de viticultores alicantinos que no sabía qué hacer con el excedente de la cosecha, pensó en darle salida pregonando que consumir uvas el día de Nochevieja daba buena suerte para el siguiente año.

HISTORIA
El origen de la tradición de comer las uvas tiene un precedente, un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, en diciembre de 1882 por la que se imponía una cuota de 1 duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos, una tradición que servía de excusa para ridiculizar la noche de reyes a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero que se utilizaba para, además de burlarse de estos ingenuos, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando José Abascal quitó la posibilidad a los madrileños de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja provocó que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre burguesa, acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. Estos son los antecedentes que dieron lugar a esta costumbre.

El inicio de esta tradición española comienza, no en 1909 como se cree, sino, al menos, en diciembre de 1896 en la Puerta del Sol madrileña.

La prensa madrileña ya comentaba en enero de 1897:2 "Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante". Al año siguiente la prensa3 animaba a esta tradición con un artículo titulado "Las Uvas milagrosas".

La tradición marca tomar las doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol, pero esta tradición provocó tanto interés que ya en 1903 las uvas también se comían en Tenerife4 y poco a poco se fue ampliando al resto de España, aunque la tradición marca que deben tomarse en la Puerta del Sol.

La prensa de 1907 se queja de que esta tradición, supuestamente importada por los aristócratas de Francia o Alemania,6 se haya arraigado tanto en la sociedad y la clase más baja la haya adoptado cuando en sus primeros años se burlaba de esto.

Esta tradición ya se conoce en toda España en 1903,8 aunque no será hasta años después que se extienda a todo el territorio del estado.

Aunque queda claro que la tradición, documentada desde diciembre de 1897, algunos la retraen a 1880,10 pero sentando en diciembre de 1896, el inicio cierto de la tradición de comer doce uvas al compás de las doce campanadas del reloj de la Puerta del Sol.

En España se utilizan uvas frescas, siendo la variedad más consumida la uva del Vinalopó. En otros países, como en Argentina, se comen doce uvas pasas. Aunque el porqué de ser doce no se tiene claro si es por los «doce meses», una uva por cada mes, o si es por las "doce campanadas", evidentemente, una uva por cada toque de campana.

Según la tradición, se cree que el que se coma las doce uvas al compás de las campanadas tendrá un año próspero.

Ciertas casas comerciales vieron en esta tradición una buena oportunidad y a principios de los años 2000 comenzaron a comercializar botes individuales con doce uvas, peladas y sin pepitas.

También se celebra en varios países de Hispanoamérica.

Fuente: Wikipedia.