Buqué (aroma en castellano) es el aroma que adquiere el vino durante su proceso de envejecimiento. Este aroma se percibe agitando fuertemente la copa y dejándola reposar. El buqué es el aroma terciario del vino, es decir, no es ni el afrutado que proviene de la variedad de uva utilizada, ni del alcohol, los ésteres y los aldehídos, procedentes de la fermentación, sino el que le confiere su estancia en barricas o botellas.
Por Carlos Rodríguez. En un anterior artículo hace ya un año escribía algunas líneas sobre el corcho, mas bien sobre su importancia y comenzaba a dar algunas pinceladas sobre la clara evolución y tendencias en el mercado del corcho. Decía de aquella:
El enoturismo o turismo enológico es aquel tipo de turismo dedicado a la producción vitivinícola de una determinada zona. Se relaciona con el turismo gastronómico, cultural (arquitectura, arte) y de la salud (enoterapia). Los turistas conocen cada zona vitivinícola a través del consumo del vino y la visita a bodegas y viñedos.
Hoy en día, no es nesario disponer de una bodega subterránea para mantener en perfecto estado nuestros vinos. La conservación de un vino tiene 5 grandes enemigos que modifican sus propiedades, generalmente, a peor. Temperatura, higrometría, rayos UV, aireación y vibración, o lo que es lo mismo, variación térmica, humedad, luz, exposición y movimiento. Descubre como evitar el degradado de tus pequeños tesoros.
En nuestros cursos de cata, observamos con frecuencia como se confunde sabor con olor. Mientras que solo existen 4 sabores (6 según algunos expertos), el abanico de olores es casi infinito. A groso modo, en la fase olfativa del vino, podemos distinguir tres tipos de aromas básicos en el vino. A saber: