Se sorprenderían si supiesen la cantidad de personas que coleccionan corchos o etiquetas de vino. Los primeros, lo tienen bastante fácil pues este es raro que se estropee. Sin embargo, extraer una etiqueta de una botella se vuelve con frecuencia una misión imposible.
Solas, como parte de platillos dulces (postres, jaleas, mermeladas) o salados, o bien combinadas con carnes, pollos y quesos, las uvas inundan el mercado en esta época del año, como parte de una tradición gastronómica.
Por Carlos Martín. Este vocablo francés,acuñado tanto hoy en día en el argot enológico, supone una técnica que consiste en mantener las lías finas del propio vino en suspensión, mediante batoneo (remover el vino desde el fondo) durante un determinado tiempo, por lo general a lo largo de una parte de la crianza en barrica de roble.
No es común que el corcho de una botella esté defectuoso, pero ocurre. Una mala conservación, un defecto en origen o un error de embotellado puede producirlo. La observación del mismo en el descorche puede servirnos de prueba para devolver la botella, además de darnos una idea de por donde puede venir el problema.
Las prisas, la contaminación, las prisas, la comida precocinada, las prisas otra vez, la vida sedentaria y el poco contacto con la naturaleza, el plástico, el clima, la vestimenta... El mundo actual está matando nuestros sentidos lentamente, casi sin darnos cuenta. Por suerte, algunos movimientos levantan su voz, por suerte, un día paras en carrera y piensas, y sientes. ¿Ya llegó ese día? Pues es turno de contarte como usar los sentidos...